¿Quién decía que la venganza es amarga?
La venganza es dulce. Sobre todo, la no realizada. En uno de mis daydreams habituales, me pedías volver a pasarte por mi cuarto a las tres de la mañana. Aún recuerdo cada una de las palabras que te contestaba en mi mensaje de texto triunfante: "Un cerdo tiene un sistema moral más alto que el tuyo. Necesito unos mínimos para echar un polvo". Me parecía que tenía más ritmo acabar con "prefiero follar con un cerdo", pero quizás no entenderías la gracia.
De grandes intenciones de venganza, grandes Obras de la Humanidad. Palacios encargados por amantes despechados, novelas enteras con ansia de burla, canciones de odio...el objeto al final era lo menos importante y se quedará perdido en un rincón olvidado del autor, que resulta que tampoco era lo más importante.
Al autor le queda lo práctico de la venganza: el consuelo. Como el sueño. Vivimos doblemente, completando de noche lo que nos faltó por decir y escuchar durante el día. Así, con los finales felices y perfectos de la venganza el mundo encuentra su equilibrio, mi lado Amelie consigue la justicia final y tú te acabas dando cuenta del gran error de no verme.
lunes, 1 de diciembre de 2008
sábado, 29 de noviembre de 2008
El fred a Barcelona
Que me dona fred Barcelona
que fa fred a Barcelona
Mi Fa Do...sembla més una cançó
el que volía ser un poema.
Hay un rumano tísico que pide en la estación de Sants.
El día que pensé que le marginaban por tener SIDA me senté junto a él,
hasta que en vez de cariño me pidió dinero.
Los hombres sueñan conmigo cada viernes
para despertarse el sábado con pesadillas heladas.
Será el metro, o será, efectivamente, el invierno, que ya ha llegado.
El invierno, que no deja espacio posible
entre mí misma y mi manta.
Me entra frío porque empiezo a darme cuenta,
de que cuando uno llega a Barcelona,
va, y se queda.
Preludio a Housewarming de Tardor
que fa fred a Barcelona
Mi Fa Do...sembla més una cançó
el que volía ser un poema.
Hay un rumano tísico que pide en la estación de Sants.
El día que pensé que le marginaban por tener SIDA me senté junto a él,
hasta que en vez de cariño me pidió dinero.
Los hombres sueñan conmigo cada viernes
para despertarse el sábado con pesadillas heladas.
Será el metro, o será, efectivamente, el invierno, que ya ha llegado.
El invierno, que no deja espacio posible
entre mí misma y mi manta.
Me entra frío porque empiezo a darme cuenta,
de que cuando uno llega a Barcelona,
va, y se queda.
Preludio a Housewarming de Tardor
jueves, 6 de noviembre de 2008
NO LLENCIS LES CARTES D'AMOR
Elles no t'abandonaran.
Passarà el temps, s'esborrarà el desig
-aquesta fletxa d'ombra-
i els rostres sensuals, intel•ligents, bellíssims,
s'ocultaran en un mirall dins teu.
Cauran els anys i avorriràs els llibres.
Davallaràs encara,
i perdràs, fins i tot, la poesia.
El soroll fred de la ciutat als vidres
anirà esdevenint l'única música,
i les cartes d'amor que hauràs guardat
la teva última literatura.
Joan Margarit
Passarà el temps, s'esborrarà el desig
-aquesta fletxa d'ombra-
i els rostres sensuals, intel•ligents, bellíssims,
s'ocultaran en un mirall dins teu.
Cauran els anys i avorriràs els llibres.
Davallaràs encara,
i perdràs, fins i tot, la poesia.
El soroll fred de la ciutat als vidres
anirà esdevenint l'única música,
i les cartes d'amor que hauràs guardat
la teva última literatura.
Joan Margarit
domingo, 2 de noviembre de 2008
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domingo, 19 de octubre de 2008
Una cobaya en el regazo
La chica mona hace una metonimia de su fragilidad a través de las dos cobayas que lleva en el regazo. La vida tan frágil adquiere valor, sólo porque el hecho que exista implica que hay alguien que tiene muchas ganas de que siga existiendo. Como los bebés.
No nos llama la atención un cachorro humano de seis años, con su actitud de desparpajo y seguridad ante la vida. No, nos inspira lo inmensamente frágil: la cobaya que bosteza como un niño, enseñando sus colmillos diminutos, las musas de Mucha que se pueden despeinar por cualquier corriente de aire...los tontos. Sí, efectivamente, nos llaman la atención los tontos. ¿O esto ya no es un síntoma general?
Veo a una pareja de disminuidos mentales (he cambiado tantas veces este sintagma nomilan que ya ha quedado desvirtuado, y en vez de políticamente correcto es atroz). Me entran ganas de abrazarlos y de darles la enhorabuena por atreverse a traer amor a un mundo como éste.
Lo débil no nos amenaza y, por eso, nos dejamos ser. Nos permitimos derrochar todo el amor y la ternura que se van quedando apelmazados, como resina seca, en los conductos que teníamos destinados para ello: los ojos, los brazos del abrazo, la sonrisa.
No nos llama la atención un cachorro humano de seis años, con su actitud de desparpajo y seguridad ante la vida. No, nos inspira lo inmensamente frágil: la cobaya que bosteza como un niño, enseñando sus colmillos diminutos, las musas de Mucha que se pueden despeinar por cualquier corriente de aire...los tontos. Sí, efectivamente, nos llaman la atención los tontos. ¿O esto ya no es un síntoma general?
Veo a una pareja de disminuidos mentales (he cambiado tantas veces este sintagma nomilan que ya ha quedado desvirtuado, y en vez de políticamente correcto es atroz). Me entran ganas de abrazarlos y de darles la enhorabuena por atreverse a traer amor a un mundo como éste.
Lo débil no nos amenaza y, por eso, nos dejamos ser. Nos permitimos derrochar todo el amor y la ternura que se van quedando apelmazados, como resina seca, en los conductos que teníamos destinados para ello: los ojos, los brazos del abrazo, la sonrisa.
viernes, 17 de octubre de 2008
Lo invisible
Las ciudades invisibles son siempre mejores que las que se pueden ver. Lo soñado que nunca llega, o lo que llega y se vive como un sueño, se mete en lo que de verdad tenemos de humano y sólo se puede soltar un poco de aire por la boca para expresar el placer que se puede llegar a sentir.
Quizás todo sean visiones, fruto del error de irme a vivir a un piso del Eixample.
Quizás todo sean visiones, fruto del error de irme a vivir a un piso del Eixample.
jueves, 16 de octubre de 2008
Googleize
Creo que el hecho de que haya acabado buscando "qué hacer con mi vida" en Google dice algo sobre mi generación.
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