¿Por favor? Doctor AiBolit? Sí, es que tengo un poco de Amor que me está molestando, sí, es por aquí...
Esfuerzo monumental para no sentirme necesitada a demostrarle a nadie que yo también sé entender una broma inteligente. What else? Miedo. ¿El camino andado ya nos une para siempre? ¿Se abren nuevos caminos? Las estadísticas dicen que sí, el terror...que quién sabe.
Cojo un espejo e intento capturar lo que se pierde. se pierde. se pierde. se borra. ¿quién soy? tantas ganas de fusión, tanto miedo ...que a nadie le hago falta: ya tienen mis réplicas, mucho mejores por imposición ontológica.
Me gustaría atreverme a tener piés de acero y cabeza de cristal. Aguantar a base de lágrimas las inclemencias del tiempo. La mala escritura. Como mi tía Charito, que no hay ola cantábrica que se la lleve. Bueno, supongo que no iba a ser fácil y no se puede uno ir siempre a la cama como un triunfador.Una triunfadora. Me guardo el aguante. El esfuerzo por la atención (pobres, mis queridas compañeras, me gustaría disfrutaros más de lo que lo hago, que no se me fuera la cabeza a pájaros sin alas y sin sentido).
Los delgados también pueden aguantar las tormentas.
viernes, 22 de enero de 2010
miércoles, 6 de enero de 2010
Decidí seriamente suicidarme el día en que se me rompió el ipod. Ya iban dos.
Dos intentos de subirme a la nave de los modernos. Fracasados. Horas de trabajo tiradas por el desagüe, y el convencimiento final de que todo esto es un círculo en el que voy andando sola y que, por mucho que corra, lo único que llegaré a ver será mi propio culo.
Hay gente a la que siempre le sale, y gente que servimos de chiste, a la que se nos tiene simpatía "ésta es mi amiga X, la artista, qué simpática, está haciendo una tesis tan divertida...").
Pero del chiste no se vive, y para mí este segundo ipod que deja de funcionar porque le da la gana es la gota que me hace rendirme. Voy en el metro buscando una razón para seguir viviendo.
No me suicido porque me da pena mi madre y, en el fondo, tengo un poco de curiosidad. No, no soy tan morbosa. Pero el cuento de que hay que vivir luchando es un cuento calvinista. Respiro. Pienso en las cosas pequeñas. ¿Qué le hace a ese abuelo seguir vivo? Habrá que inventarse las razones porque si no, ¿qué coño hacemos tanta gente con cara de seta la noche de Reyes metidos en el metro? Tengo miedo porque sé que puedo ser uno de esos grises con los que me cruzo cada día. Me centro en las cosas pequeñas. salgo del metro las menudencias me sacan del abismo.
Dos intentos de subirme a la nave de los modernos. Fracasados. Horas de trabajo tiradas por el desagüe, y el convencimiento final de que todo esto es un círculo en el que voy andando sola y que, por mucho que corra, lo único que llegaré a ver será mi propio culo.
Hay gente a la que siempre le sale, y gente que servimos de chiste, a la que se nos tiene simpatía "ésta es mi amiga X, la artista, qué simpática, está haciendo una tesis tan divertida...").
Pero del chiste no se vive, y para mí este segundo ipod que deja de funcionar porque le da la gana es la gota que me hace rendirme. Voy en el metro buscando una razón para seguir viviendo.
No me suicido porque me da pena mi madre y, en el fondo, tengo un poco de curiosidad. No, no soy tan morbosa. Pero el cuento de que hay que vivir luchando es un cuento calvinista. Respiro. Pienso en las cosas pequeñas. ¿Qué le hace a ese abuelo seguir vivo? Habrá que inventarse las razones porque si no, ¿qué coño hacemos tanta gente con cara de seta la noche de Reyes metidos en el metro? Tengo miedo porque sé que puedo ser uno de esos grises con los que me cruzo cada día. Me centro en las cosas pequeñas. salgo del metro las menudencias me sacan del abismo.
viernes, 1 de enero de 2010
Reina de mi montaña de mierda
¿Recordáis el juego del "Rey de la Montaña"?
Hoy ha sido la primera Nochevieja en muchas sin grandes emociones, grandes palabras, amores que parecían empezaban a sellarse hasta la eternidad (para luego morir con el deshielo). He conseguido, ayudada por todo ello (o quizás sea lo primero debido a esto que viene a continuación) terminar de definir mi propósito de Año y Vida Nueva.
No se puede cambiar de década estando en las mismas. No quiero hacerlo. Ha sido una década absolutamente aventurera. Empezó descubriendo lo que era el amor en una estación de metro de Angoulême y, desde entonces, no he dejado de perder la cabeza. Pero, my friends, tengo ya aventuras para más de un libro, y ya sabéis que no voy a escribir ninguno.
Ha caído la manzana por su propio peso (no sé si los gritos de auxilio de Newton habrán ayudado). La Última Neurosis de los textos de Itinerantes tendrá algo que ver con la siguiente, pero ya no será la misma.
Me enrollo, me cago y aún no he llegado a la conclusión: que a partir de ahora seré yo la Reina de mi Reino, aunque sea éste a veces una montaña de mierda. Sobre mi montaña, aunque esté podrida, nadie podrá mandar. Y voy a hacer absolutamente lo que me dé la gana. Fin de las aprobaciones buscadas. Fin de los mensajes lastimosos buscando amor donde no lo hay. Me tendré que reinventar la ilusión y la fantasía, porque tampoco sé vivir fría como el acero, pero gracias a Dios hay ya determinadas iniciales que quedan apartadas del camino. Mi centro, mi reino, aunque sea de mierda y los que se acerquen, serán voluntarios e, incluso, estarán dispuestos a pagar entrada. No quiero más mal público.
Hoy ha sido la primera Nochevieja en muchas sin grandes emociones, grandes palabras, amores que parecían empezaban a sellarse hasta la eternidad (para luego morir con el deshielo). He conseguido, ayudada por todo ello (o quizás sea lo primero debido a esto que viene a continuación) terminar de definir mi propósito de Año y Vida Nueva.
No se puede cambiar de década estando en las mismas. No quiero hacerlo. Ha sido una década absolutamente aventurera. Empezó descubriendo lo que era el amor en una estación de metro de Angoulême y, desde entonces, no he dejado de perder la cabeza. Pero, my friends, tengo ya aventuras para más de un libro, y ya sabéis que no voy a escribir ninguno.
Ha caído la manzana por su propio peso (no sé si los gritos de auxilio de Newton habrán ayudado). La Última Neurosis de los textos de Itinerantes tendrá algo que ver con la siguiente, pero ya no será la misma.
Me enrollo, me cago y aún no he llegado a la conclusión: que a partir de ahora seré yo la Reina de mi Reino, aunque sea éste a veces una montaña de mierda. Sobre mi montaña, aunque esté podrida, nadie podrá mandar. Y voy a hacer absolutamente lo que me dé la gana. Fin de las aprobaciones buscadas. Fin de los mensajes lastimosos buscando amor donde no lo hay. Me tendré que reinventar la ilusión y la fantasía, porque tampoco sé vivir fría como el acero, pero gracias a Dios hay ya determinadas iniciales que quedan apartadas del camino. Mi centro, mi reino, aunque sea de mierda y los que se acerquen, serán voluntarios e, incluso, estarán dispuestos a pagar entrada. No quiero más mal público.
jueves, 31 de diciembre de 2009
c'omo es que nadie se ha preguntado si hay vida despu´´es del 2009.
c´´omo es que este ordenador no escribe
c´´omo es que este virus me obliga a escribir
un caligrama y no un post
c´´omo es que sigo comiendo
aunque la comida est´´e caducada
c´´omorrrrrrrrrrrrrr
(no puedo dejar que Chiquito cierre pero caos y virus, no es que hayan invadido la palabra, es que son )
c´´omo es que este ordenador no escribe
c´´omo es que este virus me obliga a escribir
un caligrama y no un post
c´´omo es que sigo comiendo
aunque la comida est´´e caducada
c´´omorrrrrrrrrrrrrr
(no puedo dejar que Chiquito cierre pero caos y virus, no es que hayan invadido la palabra, es que son )
sábado, 17 de octubre de 2009
UN PAYASO SE DESPIDE
Porque detrás de las bromas de un payaso, siempre hay una mueca de tristeza. Yo, payaso, saco de la maleta un espejito y me miro: rímel corrido, sonrisa difuminada, piel blanca…El payaso ha decidido que ya se ha expuesto bastante buscando el amor en la arena del circo. “¡Qué mal público!”, piensa, “¡sólo vienen a reírse!”. No, es que a eso han venido al circo. El payaso, cuando se quita el disfraz, llora en su camerino porque piensa que es a él en persona a quien le han tirado los tomates.
Dicho esto, manifiesto del día 16 de octubre:
- A tomar por culo la crisis: mientras pueda voy a seguir adelante y HACIENDO cosas en mi proyecto de convertirme en artista, o lo que sea…menos eso que no quiero ser.
- Nunca más me enrollaré con alguien estando borracha ni el primer día que lo conozca. Eso no es ligar: es circo.
Básicamente, eso es lo que quería comentaros.
Dicho esto, manifiesto del día 16 de octubre:
- A tomar por culo la crisis: mientras pueda voy a seguir adelante y HACIENDO cosas en mi proyecto de convertirme en artista, o lo que sea…menos eso que no quiero ser.
- Nunca más me enrollaré con alguien estando borracha ni el primer día que lo conozca. Eso no es ligar: es circo.
Básicamente, eso es lo que quería comentaros.
miércoles, 26 de agosto de 2009
Madredeus instrumental As ilhas dos açores
Suenan a paseos y a colores
Lo feo queda atrás. Las lágrimas mal caídas...
Se iluminan los rostros de los veinteañeros que ya no existen
y estoy dentro de un fotograma de Cinema Paradiso.
Hay un chico moreno que ha parado el tiempo
y que ha hecho un conjuro para que el amor y Lisboa duren siempre.
El Chico es Todos. Es Edu, y el imposible. Es Jaime y el viaje a Ucrania de la mano, que no hicimos. es su sonrisa y su mano vendada entre la hierba francesa.
son los macarras audaces y sensibles Christian, Tete...antes de volverse Uno Más
o de que me lo volviera yo. O de que se lo volviera el tiempo...
Son las escapadas al cuarto de Pedro el argentino, que me enseñó el amor nuevo.
Es la vuelta a casa esa noche mágica de enero, de la mano.
Es un tren que llega a Lisboa una mañana de nevoieiro
y que se va una tarde llena de luz
con un corazón que se me abrió por las palmas
me dejó su letra y yo hoy le dejo una lágrima más
que en un rato estará seca
Fdo Yo, Arquitecta de mis recuerdos
Suenan a paseos y a colores
Lo feo queda atrás. Las lágrimas mal caídas...
Se iluminan los rostros de los veinteañeros que ya no existen
y estoy dentro de un fotograma de Cinema Paradiso.
Hay un chico moreno que ha parado el tiempo
y que ha hecho un conjuro para que el amor y Lisboa duren siempre.
El Chico es Todos. Es Edu, y el imposible. Es Jaime y el viaje a Ucrania de la mano, que no hicimos. es su sonrisa y su mano vendada entre la hierba francesa.
son los macarras audaces y sensibles Christian, Tete...antes de volverse Uno Más
o de que me lo volviera yo. O de que se lo volviera el tiempo...
Son las escapadas al cuarto de Pedro el argentino, que me enseñó el amor nuevo.
Es la vuelta a casa esa noche mágica de enero, de la mano.
Es un tren que llega a Lisboa una mañana de nevoieiro
y que se va una tarde llena de luz
con un corazón que se me abrió por las palmas
me dejó su letra y yo hoy le dejo una lágrima más
que en un rato estará seca
Fdo Yo, Arquitecta de mis recuerdos
domingo, 23 de agosto de 2009
La melancolía en agosto
Cuando me entran el calor y las ganas de querer, me vuelvo a acordar de Sámer y del joyero (que se llamaba Edu, pero los nombres no se pueden gastar dos veces...).
Si al final Amor es haber sido feliz en compañía y luego echar de menos, creo que a esos dos personajes, que vieron sólo una parte de mí (quizás la más imperfecta y la más humana...hay que dejarse estar, nada es para siempre) los seguiré recordando siempre, anhelando que hubieran guardado mi número o, más bien, las ganas de marcarlo.
La noche que conocí al joyero fue tan mágica como la que conocí a Sámer. Fueron dos noches de ésas en las que las canciones son verdad, en las que las horas van llorando porque tienen que pasar y en las que se olvida el pasado y el futuro.
Puede que no tenga la suerte de compartir mi vida con alguna de esas personas que se conocen en noches mágicas, con las que el amor se renueva cada día. Quizás el amor que añoro está destinado a ser caduco y a permanecer en la memoria como un dolor por el placer y la alegría que se fue. Que dicen que eso es lo peor del pasar de los años: que te van dando, para luego quitarte.
Cuando sea mayor seguiré recordando al joyero, a Sámer e incluso a Edu (el primero) con las imágenes que ahora mismo me están haciendo llorar, y no tengo ninguna excusa premenstrual. Ojos que brillan, olor que se quedaba en las sábanas y al que me hubiera querido quedar abrazada siempre, humor, picardía...si por lo menos fuera buena escritora y pudiera convertir estas lágrimas en algo...
Ya se fueron los cuerpos de los dos artesanos que más he deseado. Uno joyero, otro albañil-chapuzas y lo que le echaran. Los dos se acabaron por desinteresar por mí y me he autoflagelado tragándome los DVDs de Christian Carter, que no sirvieron para nada. Si pudiera, si pudiera, si pudiera
Si al final Amor es haber sido feliz en compañía y luego echar de menos, creo que a esos dos personajes, que vieron sólo una parte de mí (quizás la más imperfecta y la más humana...hay que dejarse estar, nada es para siempre) los seguiré recordando siempre, anhelando que hubieran guardado mi número o, más bien, las ganas de marcarlo.
La noche que conocí al joyero fue tan mágica como la que conocí a Sámer. Fueron dos noches de ésas en las que las canciones son verdad, en las que las horas van llorando porque tienen que pasar y en las que se olvida el pasado y el futuro.
Puede que no tenga la suerte de compartir mi vida con alguna de esas personas que se conocen en noches mágicas, con las que el amor se renueva cada día. Quizás el amor que añoro está destinado a ser caduco y a permanecer en la memoria como un dolor por el placer y la alegría que se fue. Que dicen que eso es lo peor del pasar de los años: que te van dando, para luego quitarte.
Cuando sea mayor seguiré recordando al joyero, a Sámer e incluso a Edu (el primero) con las imágenes que ahora mismo me están haciendo llorar, y no tengo ninguna excusa premenstrual. Ojos que brillan, olor que se quedaba en las sábanas y al que me hubiera querido quedar abrazada siempre, humor, picardía...si por lo menos fuera buena escritora y pudiera convertir estas lágrimas en algo...
Ya se fueron los cuerpos de los dos artesanos que más he deseado. Uno joyero, otro albañil-chapuzas y lo que le echaran. Los dos se acabaron por desinteresar por mí y me he autoflagelado tragándome los DVDs de Christian Carter, que no sirvieron para nada. Si pudiera, si pudiera, si pudiera
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